karmon-programa-rejuvenece-edificio El programa Rejuvenece tu edificio impulsado por el Àrea Metropolitana de Barcelona (AMB) en el 2014 y el 2015 perseguía dos objetivos de mucho calado: mejorar la calidad de vida de las personas de los municipios metropolitanos y generar actividad económica y empleo en el territorio. Gracias a esta línea de ayudas -entre el 35 y el 50% del coste total de la actuación- más de 48.000 vecinos disfrutan ahora de unas viviendas más confortables, más accesibles y más sostenibles.

MEJORAR EL CONFORT

Para José Antonio Artímez, director general del Consorci Metropolità de l’Habitatge, este programa ha servido, en primer lugar, para que muchas comunidades de propietarios “se pusieran de acuerdo para realizar una actuación de rehabilitación”. Este desbloqueo es fundamental para mejorar el parque residencial metropolitano. “El paso del tiempo y la falta de mantenimiento hace que la degradación de los edificios aumente”, continúa Artímez, quien apunta que más de 143.000 edificios tienen más de 30 años. En este sentido, estas ayudas para la rehabilitación “generan una dinámica que alienta a la ciudadanía a mantener su edificio en mejores condiciones. También a mejorar el confort de dichos edificios y, en consecuencia, la calidad de vida de sus propietarios o usuarios”, añade el director general del Consorci Metropolità de l’Habitatge.

COMPONENTE SOCIAL

Con estas ayudas se han realizado 1.369 intervenciones, de las cuales el 45,61% estuvieron relacionadas con la conservación de los inmuebles, y en algunos casos se incorporaron soluciones para mejorar la sostenibilidad y la eficiencia energética de estos edificios. Las obras relacionadas únicamente con la eficiencia energética han supuesto un 4,35% del total.

Las actuaciones dirigidas a mejorar la habitabilidad (30,93%)y la accesibilidad (19,11%), subvencionadas con el máximo porcentaje, el 50% , representan la mitad de los proyectos realizados. “La instalación de ascensor es una actuación de importe más elevado y es más complicado que los vecinos se pongan de acuerdo”, puntualiza Artímez, quien destaca el componente social de este tipo de actuaciones.

“Instalar un ascensor o suprimir barreras arquitectónicas puede facilitar el día a día de las personas y, más concretamente, de personas mayores o con problemas de movilidad”, continúa.

IMPACTO SOCIAL

Al sumar la inversión privada, de los vecinos, el programa ha supuesto un impacto económico de 75,5 millones de euros “en uno de los sectores más castigados por la crisis, la construcción, y más concretamente el subsector de la rehabilitación”, destaca director general del Consorci Metropolità de l’Habitatge. Este impulso también se traduce en ocupación: “Muchas de las más de 1.000 empresas que han realizado alguna actuación en esta convocatoria [autónomos y PYMES en su gran mayoría] han contratado más personal o bien han consolidado puestos de trabajo ya existentes”, continúa Artímez.

El impacto en el el territorio es evidente: el 87,47% de las empresas encargadas de estas obras están ubicadas en alguno de los municipios metropolitanos.

Fuente: elperiodico.com